
Estimado amigo, apreciable amiga:
El día de hoy, tocaré reflexivamente un tema que a muchos podrá parecer impropio, pero advierto que no lleva la intención de ofender a nadie, antes bien, acorde con nuestra política de intercambiar puntos de vista respetuosos acerca de cualquier tema, el presente asi será. De antemano ofrezco disculpas si con la presente algunas conciencias se sienten ofendidas, no es la intención.
Hace poco, se mostraron unas imágenes en los medios informativos donde una pareja, adulta, varón y mujer, se divierten alegremente en una playa de Puerto Vallarta.

Lo anterior no tiene nada de extraño, lo relevante del caso, es que él era nada menos que un obispo argentino, Monseñor Fernando María Bargalló.
Bargalló al inició negó cualquier tipo de relación con esa mujer y dijo que eran solo amigos, que se conocían desde su niñez y que habían “coincidido” en México “por distintas razones”. Lamentó que la situación “no exenta de imprudencia” pudiera dar lugar a “malas interpretaciones” y pidió perdón “de corazón” por algún eventual daño.
Sin embargo, ahora resulta que el Vaticano comienza a investigar y apelando al párrafo 2 del canon 401 del código de derecho canónico que a la letra dice: “Se ruega encarecidamente al obispo diocesano que presente la renuncia de su oficio si por enfermedad u otra causa grave quedare disminuida su capacidad para desempeñarlo”, acepta (u obliga) la dimisión del obispo argentino Fernando María Bargalló, de 57 años de edad, quien reconoció una relación con una mujer, informó hoy martes 26 de Junio la oficina de prensa de la Santa Sede.

El Pontífice Benedicto XVI “aceptó la renuncia al gobierno pastoral de la Diócesis de Merlo-Moreno, Argentina, presentada por Monseñor Fernando María Bargalló, de acuerdo al párrafo 2 del canon 401 del código de derecho canónico”, expresó el Vaticano.
Fernando María Bargalló, ha sido presidente de Caritas Argentina, obispo de Merlo Moreno, una populosa diócesis de la periferia de Buenos Aires, desde mayo de 1997.
Bueno, lo hecho, hecho está; Monseñor Bargalló ha procedido voluntariamente acorde con las sanciones que establece el Código de derecho canónico
Sin pretender erigirnos en jueces, (Dios, que es Dios, nos juzgará tres días después de nuestra muerte), ¿quienes somos nosotros para juzgar a un semejante?
Que podremos opinar acerca de éste caso?
Monseñor Bargalló ¿faltó a su voto de castidad y a la norma del celibato? si, efectivamente.
Monseñor Bargalló ¿Faltó a las normas de la iglesia católica? Si, efectivamente.
Monseñor Bargalló ¿maltrató, golpeó, violentó, injurió, (a lo que se ve) a su compañera? No, al menos no lo parece ni se sabe que lo haya hecho.
Monseñor Bargalló ¿obligó mediante amenazas de algún tipo a su compañera a que le acompañara a Puerto Vallarta? Tal parece que la respuesta sigue siendo negativa.
Monseñor Bargalló ¿es un menor de edad, o su compañera acaso lo es? De ninguna manera, ambos son ADULTOS.
Monseñor Bargalló ¿ha faltado a las leyes civiles? NO
Monseñor Bargalló ¿ha faltado a las leyes de Dios? NO, esas leyes se basan en el amor y ni Dios Padre ni su hijo Jesucristo nos enseñaron a no dar amor a esos seres maravillosos llamados mujeres.
Monseñor Bargalló ¿ha faltado a las leyes de conciencia? Posiblemente, pero con su renuncia apostólica repara esa probable falla humana y lo hace congruente con ese aliento vital que Dios ha dado a sus hijos. (Es decir, soy hombre, humano y me comporto como tal).
No me parece motivo de escándalo, (Con todo respeto para quienes opinen lo contrario), es hombre, es adulto, ella es mujer, es adulta y no se aprecia que lo estén haciendo contra la voluntad de ninguno de los dos.
Mas bien me parece que es un tema que la Iglesia Católica ya debería tratar con toda seriedad y entender la época que vivimos, no aferrarse a políticas dictadas por papas de antaño (Seguro creyendo que hacían lo correcto).
La idea de la norma del celibato sacerdotal, ya sabemos, data del siglo IV y fue para proteger los bienes de la iglesia y evitar que los clérigos gastaran la fortuna de la iglesia para mantener mujer e hijos, y peor aún, dejarles herencias económicas, imagine Ud. Los costos de dar estudios profesionales a una media docena de hijos.
Creo que los sacerdotes desempeñarían con mas eficacia su papel como auxiliares espirituales si pudiesen realizarse plenamente, sin frustraciones, ya que hombre y mujer se complementan.
¿Como dar amor o ayuda a los demás si no lo damos a nuestras familias? ¿Como dar lo que no tengo?

El celibato me parece que puede ser causa de graves trastornos de comportamiento, ya que precisamente en el celibato existe una polaridad: No tengo mi complemento, no tengo a quien hacer feliz y por tanto estoy incompleto, insatisfecho y eso no me permite dar amor y ayuda a mis semejantes en forma sincera.
Por otra parte... ¿Se imaginan la insatisfacción constante de un sacerdote, siempre rodeado de mujeres en su mayoría? Tentaciones, dirían ellos. (No menciono niños porque eso es una depravación mayor y ya con marcial maciel tenemos, sin mencionar a muchos de su calaña).
¿Que pasa con la Iglesia Católica, institución de 2 mil años de existencia que no atina a resolver una de las mas graves y erróneas decisiones tomadas siglos atrás?
¿Que pasa con la Iglesia Católica, institución de 2 mil años de existencia que no es responsable de lo que hagan sus ministros, pero si es responsable de actuar en consecuencia y en los numerosos casos de pederastia hasta intentan ocultar los sucesos protegiendo a los responsables directos?
En ése panorama, Monseñor José María Bargalló, mas que hombre despreciable me parece un ser humano completo, además me parece, es oportunidad para que la iglesia tome decisiones mas acordes a los tiempos modernos.
Si doy amor, recibo amor; lo demás es un gran tabú que se pierde en la nebulosa de los siglos.